El Gobierno ha decidido posponer la obligación de usar Verifactu —el nuevo sistema de facturación electrónica con control fiscal—, concediendo más margen a pymes y autónomos para adaptarse.
Nuevas fechas oficiales
Para las sociedades sujetas al Impuesto de Sociedades: la obligatoriedad pasará del 1 de enero de 2026 al 1 de enero de 2027.
Para autónomos y pymes (IRPF u otros regímenes): la fecha se aplaza del 1 de julio de 2026 al 1 de julio de 2027.
Qué es Verifactu (y por qué importa)
Verifactu no es una simple factura electrónica: exige que los programas de facturación generen registros únicos, firmados electrónicamente, inalterables, con código QR y un sello de trazabilidad que la Agencia Tributaria puede verificar. Su objetivo es reforzar la transparencia fiscal y evitar fraudes.
Hasta ahora, solo quienes usan software de facturación homologado estarían obligados a adaptarse. Quienes emitan facturas manualmente (por ejemplo, con Word o Excel) o usen sistemas muy básicos podrían quedar fuera del requisito.
Motivo del aplazamiento
La prórroga responde a demandas de asociaciones de autónomos y pymes ante la escasa implantación real del sistema (según algunas fuentes, solo alrededor de un 8 % ya tenía software compatible cuando faltaban pocas semanas para la fecha original).
El Ejecutivo justifica el aplazamiento como una necesidad para permitir una “implantación ordenada y homogénea” del sistema y evitar presión excesiva sobre pequeños negocios.
Qué supondrá este aplazamiento
- Tiempo extra para actualizar o cambiar programas de facturación sin urgencia.
- Menos riesgo de sanciones inmediatas para quienes todavía no están preparados.
- Más plazo para que proveedores de software homologuen sus productos y adapten sus herramientas.
- Posible alivio en la carga burocrática —al menos a corto plazo— para autónomos y pymes.
Para muchos profesionales, esta moratoria facilita la transición hacia la facturación cien por cien digital, aunque la obligación continúa: simplemente se retrasa.
